WE
CHOOSE
TO GO TO
THE
MOON!

Abril de 1961, Yuri Gagarin es el primer hombre en viajar al espacio. Tres meses antes Kennedy había accedido a la presidencia de EEUU y en el imaginario colectivo se desliza la pérdida estadounidense de la carrera espacial.

JFK reacciona y en un mes ordena modificar el programa Apolo; el objetivo ya no sería viajar al espacio, ya no sería sobrevolar la luna. El nuevo foco sería pisar la luna y regresar.

Para venderlo a sus ciudadanos y presionar al Congreso, Kennedy tira de retórica e imagen. Es el presidente imparable y si alguien puede llevar a EEUU a la luna es él. Así, en 1962, en Houston, Texas, y ante 35.000 personas espeta:

“¡Elegimos ir a la Luna!… Elegimos ir a la Luna en esta década (…) no porque sea fácil sino porque es difícil. Porque ese objetivo servirá para organizar y medir lo mejor de nuestras energías y habilidades, porque ese desafío es uno que estamos dispuestos a aceptar, uno que no estamos dispuestos a posponer y otro que pretendemos ganar.”

EEUU llega a la luna en 1.969. La última misión fue en 1.972. Ahora, 45 años después, 4 lunáticos asturianos se han propuesto regresar, no porque sea fácil sino porque es difícil.

Volver para alunizar y alucinar. Nuestro objetivo, como el de Kennedy, es llegar a la luna poniendo una lata sobre otra. Nos separan 2.844.444.444 latas, somos conscientes que es un reto muy difícil pero no vamos a parar hasta conseguirlo, sabemos que no podemos hacerlo solos.

¿Nos ayudas a conseguirlo?

BEE
MOONWATER

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